NAIROBI, 19 de noviembre de 2025 — Del 10 al 19 de noviembre, los gobiernos de todo el mundo se reunieron para la tercera sesión del comité intergubernamental de negociación para la Convención Marco de la ONU sobre Cooperación Fiscal Internacional (Convención Fiscal de la ONU) en Nairobi, Kenia.
Desde 2025 hasta mediados de 2027, las negociaciones tienen como objetivo “establecer un sistema fiscal internacional para el desarrollo sostenible”, según el mandato de la Asamblea General de la ONU. Este proceso, activamente impulsado desde la sociedad civil, tiene el potencial de corregir las reglas fiscales globales para enfrentar las desigualdades, dentro y entre los países, y aportar cientos de miles de millones en financiamiento público urgentemente necesario para el desarrollo, los servicios públicos, la acción climática y la igualdad de género.
Durante la primera semana de negociaciones fue el escenario de las primeras discusiones sobre el texto de la convención marco. Los negociadores debatieron compromisos que incluyen la tributación de individuos con elevados patrimonios netos, garantizar una asignación justa de los derechos de imposición y la fiscalidad para el desarrollo sostenible. La semana uno concluyó con una breve presentación sobre la tributación de servicios transfronterizos, el primer protocolo temprano. La segunda semana de conversaciones en Nairobi los negociadores comenzaron a discutir sobre prevención y resolución de disputas fiscales, el segundo protocolo temprano.
El Coordinador Ejecutivo de la Alianza Global por la Justicia Fiscal (GATJ), Dereje Alemayehu, afirmó que “esta fue la primera vez que las negociaciones sobre las reglas fiscales internacionales se realizaron en África. Esta sesión fue histórica no solo por la ubicación, sino por las discusiones: fue el verdadero inicio de las negociaciones intergubernamentales para acordar nuevas reglas fiscales globales que crearán un sistema fiscal para el desarrollo sostenible. Instamos a llenar este proceso de ambición y contenido para no desperdiciar esta oportunidad.”
Por su parte, Tove Maria Ryding, responsable de Justicia Fiscal en Eurodad y miembro del Comité de Coordinación de GATJ, comentó que “el mandato para la Convención Fiscal de la ONU deja muy claro que la tarea es elaborar un acuerdo ambicioso en forma de un sistema fiscal internacional para el desarrollo sostenible. Es una tarea grande y muy importante, pero durante las negociaciones en Nairobi quedó muy claro que, especialmente entre algunos países del Norte Global, hay una grave falta de voluntad política para avanzar e iniciar las grandes reformas que necesitamos. Estamos ahora en una etapa de las negociaciones en la que los Estados Miembros de la ONU pueden presentar propuestas sobre lo que debe integrarse en la Convención, y llamamos a todos los gobiernos a presentar soluciones audaces y ambiciosas.”
Al finalizar las negociaciones, Adrián Falco coordinador de la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe (RJF-ALC) destacó que “más de 100 integrantes de la sociedad civil de todo el mundo estuvieron en Nairobi para exigir ambición en las negociaciones de la Convención Fiscal de la ONU porque puede ser el comienzo de una nueva era de justicia fiscal global”. En ese sentido, el responsable de una de las redes regionales que conforman la GATJ, consideró que “las negociaciones representan una oportunidad histórica para que los gobiernos rompan con décadas de parálisis en la gobernanza fiscal global. La ambición en esta Convención es la única manera de reparar un sistema que históricamente ha beneficiado a las naciones más poderosas, a los paraísos fiscales y a las grandes corporaciones multinacionales.”
La responsable de Política Fiscal en Tax Justice Network Africa (TJN-A), Everlyn Muendo, señaló que “las discusiones sobre el compromiso de asignación justa de los derechos de imposición muestran un profundo deseo de cambiar el statu quo. Los países africanos están listos para ejercer su soberanía fiscal nacional y recuperar sus derechos de imposición, particularmente en el contexto de la economía digital y los servicios transfronterizos”. TJN-A es la organización que representa al continente africano en la GATJ.
Al referirse a las discusiones del segundo protocolo temprano sobre prevención y resolución de disputas fiscales, Lison Rehbinder, Coordinadora de Campañas e Incidenciapara Europa de la GATJ, añadió: “Establecer un sistema fiscal global coherente en la Convención Marco es el primer paso necesario para construir un sistema eficiente de prevención y resolución de disputas. Los protocolos deben derivarse de la Convención: la prioridad para avanzar en disputas es diseñar un nuevo sistema de tributación corporativa bajo la Convención, garantizando una asignación justa de los derechos de imposición.”
Por su parte, Luis Moreno, presidente de GATJ, expresó que “la arquitectura fiscal global actual continúa prolongando reglas fiscales rotas y obsoletas. Los países deben apoyar elementos sustantivos en las negociaciones de la Convención Fiscal de la ONU para aumentar la transparencia, acabar con los paraísos fiscales, eliminar las prácticas fiscales perjudiciales y lograr que las multinacionales paguen donde generan sus beneficios, garantizando así el cumplimiento del financiamiento de políticas públicas para la protección social y ambiental y el cumplimiento de los derechos humanos.”
Discutiendo la conexión con la COP30, Jeannie Manipon, Co-Coordinadora de Tax and Fiscal Justice Asia y miembro del Comité de Coordinación de GATJ, compartió: “Llevándose a cabo en paralelo a las negociaciones climáticas de Belém en la COP30, que buscan financiamiento público, las negociaciones de la Convención Fiscal de la ONU deben ser ambiciosas y cumplir su mandato de desarrollar un sistema fiscal internacional para el desarrollo sostenible, de modo que los países recuperen los miles de millones perdidos por abuso fiscal y financien la acción climática y la transición justa.”
Hablando sobre la importancia de una fiscalidad sensible al género, Maureen Mburu, Responsable de Fiscalidad y Género y Coordinadora de Campañas para África en GATJ, añadió: “Las pérdidas derivadas del abuso fiscal bajo las reglas fiscales globales actuales obligan a los países a depender de impuestos regresivos que afectan con mayor dureza a las mujeres y a las comunidades marginadas. Ahora, mientras los países continúan desarrollando compromisos, necesitamos ambición para cumplir el mandato de la Convención Fiscal de la ONU de garantizar el desarrollo sostenible. Esto es esencial para revertir las injusticias actuales y garantizar que los sistemas fiscales reduzcan, en lugar de reproducir, la desigualdad de género.”
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Fin
Contacto de prensa: Alexandra Wenzel, Coordinadora Global de Comunicaciones de GATJ
+41 77 813 37 32 (WhatsApp) [email protected]
Para más información sobre las negociaciones:
- De 2025 a mediados de 2027, los países están negociando una Convención Fiscal de la ONU y dos protocolos tempranos.
- Los Términos de Referencia para la Convención Fiscal de la ONU y los dos protocolos tempranos están disponibles aquí. En agosto, los países se reunieron en Nueva York para las dos sesiones iniciales.
- En la primera semana de negociaciones, los delegados discutieron el texto de los compromisos bajo la convención marco basados en el Borrador de la Convención Marco presentado por los Co-Líderes.
- En respuesta a este borrador publicado el 24 de octubre, una amplia coalición de sociedad civil y sindicatos coordinada por la Alianza Global por la Justicia Fiscal compartió una respuesta conjunta.
- La sociedad civil ha pedido ambición en los aportes escritos que los gobiernos y partes interesadas están invitados a presentar hasta el 5 de diciembre. Más detalles sobre las presentaciones pueden encontrarse en la página web de la ONU.