Feministas, sindicalistas y defensores de la justicia fiscal lanzaron la campaña para exigir justicia fiscal para el derecho humano a los cuidados el 2 de marzo de 2026.
Feministas, sindicalistas y defensores de la justicia fiscal se unen para exigir “¡Justicia fiscal para el derecho humano a los cuidados!” en el marco de la 10.ª edición de los Días de Acción Mundiales por la Justicia Fiscal para los Derechos de las Mujeres.
Como coordinadora de los Días de Acción Mundiales 2026, Maureen Mburu, de la Alianza Global por la Justicia Fiscal (GATJ), destacó la conexión entre el cuidado y la fiscalidad: “Reconocer los cuidados como un derecho humano requiere un cambio en la forma en que diseñamos nuestras economías. Significa garantizar el acceso universal a servicios de cuidado de calidad y de fácil acceso, condiciones de trabajo dignas para los trabajadores del cuidado, y sistemas públicos sólidos que reduzcan y redistribuyan la carga desigual del cuidado en las mujeres. Lograrlo depende de un factor fundamental: una financiación pública adecuada y sostenible”.
El cuidado como derecho humano
La demanda para la “justicia fiscal para el derecho humano a los cuidados” se basa en años de trabajo de feministas, sindicalistas, y responsables políticos. En 2021, un grupo de organizaciones de la sociedad civil y sindicatos publicó el Manifiesto del Cuidado: Reconstruir la organización social del cuidado con las 5 R del cuidado:
- Reconocer el valor del trabajo de cuidado,
- Recompensar, remunerar y representar a los trabajadores del cuidado,
- Reducir la carga del trabajo de cuidado no remunerado de las mujeres,
- Redistribuir el trabajo de cuidado para lograr una distribución más equitativa,
- y Reivindicar el carácter público de los servicios de cuidado.
Verónica Montúfar, de la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y miembro de la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe (RJFALC), hizo hincapié en la responsabilidad del Estado de desempeñar su función fundamental de proporcionar, financiar y regular sistemas de cuidados centrados en las personas, no en las ganancias. Señaló el reconocimiento por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de los cuidados como un derecho humano autónomo. Montúfar afirmó: “Necesitamos inversión pública en cuidados públicos”.
Desarrollo de normas fiscales globales para la igualdad de género y los cuidados
“Los sistemas fiscales no son solo herramientas técnicas, sino también decisiones políticas y económicas que influyen en quién paga los servicios públicos y, en consecuencia, quién se beneficia de ellos”, afirmó Reshma Shakya, de la Alianza del Sur de Asia para la Erradicación de la Pobreza (SAAPE) y Justicia Fiscal y Tributaria Asia (TAFJA).
En la actualidad, las normas fiscales globales no funcionan ni para las personas ni para el planeta. La distribución desigual de los derechos fiscales incorporados en el sistema internacional y las normas fiscales ineficaces dan lugar a que las empresas multinacionales y las personas con alto patrimonio se lleven miles de millones de dólares en ingresos fiscales, extraídos principalmente de los países del Sur Global. Con menos financiación pública para los servicios públicos esenciales, las mujeres y las niñas se ven obligadas a cubrir las carencias con trabajo de cuidados no remunerado. La sociedad civil, incluidos los movimientos de derechos humanos, las feministas, los movimientos de base y las redes comunitarias, desempeñan un papel crítico en la defensa de normas fiscales mundiales justas y eficaces aen el marco de las negociaciones históricas para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional (Convención Fiscal de las Naciones Unidas). Las negociaciones se prolongarán hasta mediados de 2027 y se prevé que darán lugar a una Convención Marco y dos protocolos iniciales.
Yandura Chipeta, de ActionAid Malawi, destacó la importancia de las negociaciones: “Debemos abogar por unas normas fiscales globales justas a través de una Convención Fiscal de las Naciones Unidas que incorpore la igualdad de género en todas sus dimensiones.” Las normas fiscales actuales favorecen la tributación en la fuente, lo que limita la capacidad de los gobiernos del Sur Global para recaudar impuestos de las empresas multinacionales, que tienden a tener sede en el Norte Global. En África, y concretamente en Malawi, Chipeta explicó cómo el espacio fiscal se ve aún más limitado por la deuda y las políticas de austeridad impuestas por el FMI.
La campaña de 2026 incluye la exigencia a los gobiernos para que concreten un convenio fiscal de las Naciones Unidas legalmente vinculante que incluya la igualdad de género en todas sus disposiciones y garantice la distribución justa de los derechos tributarios, lo que permitirá a los gobiernos financiar servicios públicos de calidad que garanticen el derecho humano a los cuidados.
Juntos para que los impuestos beneficien a las mujeres
Estos Días de Acción Mundiales representan un momento importante para unirnos y exigir un cambio. Grace Arina, de Tax Justice Network Africa (TJNA), lo destacó: “El cambio es posible cuando los movimientos, los defensores y los responsables políticos se unen en todas las regiones, y ahora tenemos una oportunidad clave en las negociaciones del Convenio Fiscal de las Naciones Unidas para unirnos y transformar nuestros sistemas fiscales para centrar la gente y el derecho humano a los cuidados”.
La campaña tiene un mensaje claro: no hay igualdad de género sin sistemas públicos de cuidado sólidos, y no hay sistemas públicos de cuidado sólidos sin una fiscalidad justa y eficaz.