Enmarcando la tributación feminista, volumen 3

Aspectos destacados del lanzamiento de la tercera publicación que relaciona la política fiscal, la igualdad de género y los sistemas de cuidados con estudios de casos de Argentina, Ecuador, Paraguay, las Filipinas y Senegal.

El Grupo de Trabajo sobre Impuestos y Género de la Alianza Global por la Justicia Fiscal (GATJ), con el apoyo del NAWI AfriFem Collective, presentó el tercer volumen de Enmarcando la tributación feminista durante la 10ª edición de los Días Globales de Acción por la Justicia Fiscal para los Derechos de las Mujeres. Para conmemorar la publicación de la guía, los socios se reunieron en un seminario web para presentar las principales conclusiones de la guía. Crystal Simeoni (NAWI AfriFem Collective) destacó la importancia de esta investigación y señaló que “la política fiscal es una elección profundamente política sobre qué y a quién valoramos”. 

Conectando la política fiscal con la igualdad de género y los sistemas de cuidados 

La fiscalidad y los cuidados están profundamente interrelacionados. Los impuestos pueden utilizarse para financiar las condiciones que hacen posible la vida en sociedad: los servicios públicos de salud y educación; los cuidados a largo plazo para las personas con discapacidad y las personas mayores; los permisos de maternidad y paternidad; pueden garantizar unos ingresos mínimos para quienes más los necesitan; y también se utilizan para la construcción de sistemas de agua potable e infraestructuras básicas sin las cuales la supervivencia se hace difícil. Noelia Méndez Santolaria (DAWN Feminist) compartió la siguiente reflexión: “Cuando observamos cómo se diseñan los impuestos, vemos que los sistemas fiscales mundiales están fallando a quienes vivimos de nuestro trabajo, a las mujeres y a las personas diversas, y especialmente a quienes vivimos en el Sur Global”.

Al mismo tiempo, una pequeña minoría de hombres ultrarricos — y grandes empresas financieras y extractivas — se aprovechan de las deficientes normas fiscales mundiales para eludir y evadir impuestos, mientras siguen acumulando su riqueza, en detrimento de todos nosotros. Los Estados entonces carecen de los recursos necesarios para garantizar los derechos básicos, desde la salud hasta los cuidados. Méndez Santolaria profundizó en la cuestión: «Cuando el Estado se retira, la asistencia debe continuar e incluso aumentar, porque alguien tiene que mantener la vida. Y ese alguien, casi siempre, es una mujer«. 

El último volumen incluye estudios de caso de Argentina, Ecuador, Paraguay, las Filipinas y Senegal. Los autores de la publicación compartieron los aspectos más destacados de sus estudios: 

Argentina 

En cuanto a Argentina, Méndez Santolaria explicó que “desde hace décadas, el país funciona como un verdadero laboratorio de políticas neoliberales”. Utilizando la receta clásica de bajar los impuestos a los ricos, desregular la economía y achicar el Estado, los gobiernos neoliberales prometen inversión y prosperidad social, pero la evidencia muestra lo contrario. El sistema tributario argentino se basa en gran medida en impuestos indirectos, como los impuestos al consumo, lo que significa que las poblaciones con bajos ingresos soportan una carga fiscal desproporcionada. Debido a los altos niveles de deuda, Argentina también utiliza una gran parte de los recursos del Estado para pagar préstamos, mientras descuida la financiación adecuada de la educación, la salud y la protección social. Según Noelia, “Asegurar el financiamiento del cuidado no es solo una discusión técnica. Es una disputa política central sobre qué modelo de sociedad queremos. Y nosotras queremos construir sociedades del cuidado para el 99%, no zonas de sacrificio en pos de la acumulación de riquezas del 1%.”

Ecuador

En Ecuador, es evidente que no existe una política sostenible en materia de los cuidados sin implementar reformas fiscales estructurales. Los derechos humanos, desde la educación hasta los cuidados, requieren ingresos suficientes. Bajo el actual sistema tributario, los impuestos regresivos agravan las desigualdades e impiden un sistema de cuidados sostenible. Klelia Guerrero García (Latindadd) compartió la necesidad de actuar: “La regresividad y la evasión no son accidentes inevitables. Son el resultado de decisiones políticas que pueden cambiarse”. Para eso, Ecuador, al igual que otros países, debe aplicar impuestos progresivos para garantizar que quienes más ganan paguen lo que les corresponde. 

Paraguay 

Paraguay cuenta con muy pocas políticas de asistencia social, y las que existen suelen beneficiar solo a los sectores más privilegiados de la población. Las políticas de protección social, como las destinadas a proporcionar protección jurídica a los trabajadores domésticos, a menudo simplemente no se cumplen. En términos de financiación, el sistema tributario se caracteriza por bajos ingresos, impuestos regresivos que suponen una carga excesiva para los que menos pueden pagar, exenciones fiscales para los ricos y altos niveles de evasión y abuso fiscal. Además, la carga de la deuda limita aún más el margen fiscal. Verónica Serafini (Latindadd) nos recuerda que “lo que gastamos en cuidados es una inversión, no un gasto”.

Las Filipinas 

Las Filipinas ha realizado grandes esfuerzos para promover la igualdad a través de programas de protección social, incluyendo la implementación de un programa de transferencias monetarias condicionadas muy exitoso que alcanza a dos tercios de la población pobre, muy por encima de los promedios mundiales. Filipinas también exporta una gran cantidad de trabajo de cuidados al resto del mundo. Según Riva Jalipa (Amnistía Internacional), “este fenómeno de los trabajadores filipinos en el extranjero presenta una situación sin salida, porque se está promoviendo la vulnerabilidad, pero proporciona ingresos al país. El 10 % del PIB proviene de las remesas enviadas del exterior, pero esta situación rompe el tejido social”. En general, las Filipinas está dando pasos importantes en materia de políticas de cuidados, pero podría beneficiarse de una política nacional de cuidados para reducir la fragmentación. 

Senegal 

En el caso de Senegal, el estudio de caso se centra en las mujeres empleadas en el sector informal, donde trabajan el 92 % de las mujeres. Senegal depende en gran medida de los impuestos indirectos, lo que significa que quienes tienen menos se ven obligados a contribuir más. Como proclamó de manera tan elocuente Marieme Gnagna Thiam (International Budget Partnership): “No tienen en cuenta las mujeres en la política fiscal. A pesar de contribuir de manera significativa a los ingresos fiscales, las mujeres no obtienen los beneficios. Es posible, y se debe realizar, que los impuestos se conviertan en en una herramienta para la justicia social. Las mujeres no piden favores, solo piden saber cómo se utilizan sus aportes”. 

Los autores del estudio de caso también compartieron las recomendaciones clave para los gobiernos y los responsables políticos del volumen 3 de Enmarcando la tributación feminista:

  • Definir explícitamente y centrar el cuidado en los marcos de política fiscal, los planes nacionales de desarrollo y las clasificaciones presupuestarias.
  • Integrar el cuidado en los procesos de reforma fiscal: diseñar sistemas tributarios que reconozcan y redistribuyan el trabajo de cuidado no remunerado, por ejemplo, mediante créditos, exenciones o transferencias directas dirigidas a los que realicen trabajo de cuidado no remunerado.
  • Asignar una financiación pública sostenida y equitativa a los servicios públicos de cuidado, incluida la educación infantil, el cuidado de personas mayores, la atención sanitaria, los servicios para personas con discapacidad y el apoyo a los cuidadores no remunerados.
  • Simplificar y armonizar las políticas de cuidados en todos los sectores, enmarcadas en el reconocimiento del derecho autónomo a los cuidados, con el fin de construir sistemas de cuidados coherentes, basados en los derechos humanos y universales, en lugar de programas fragmentados.
  • Establecer sistemas de datos sobre el cuidado que midan el trabajo de cuidado no remunerado y remunerado, las brechas de financiación y las desigualdades interseccionales en función del género, los ingresos, la raza y la geografía.

Lea aquí el tercer volumen del Guía para Enmarcar la tributación feminista en español, inglés, y francés.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER